La senda ya estaba marcada,
el horizonte en la mirada;
antes de dar el primer paso
la sutil y conocida estrella ha aparecido.
Te hace dudar, te hace pensar:
¿acaso todo lo podrá calmar?
Quieres rendirte a sus pies
y saber que el alma no ha perecido
Se siente por dentro
como te da aliento,
Se siente por dentro
ansiedad en lugar de tormento.
Quieres que te cobije,
que te arrope con su luz,
pero tienes este maldito miedo
¿acaso te querrá tomar?
Ha generado una esperanza
y no ha hecho más que darse a ver,
y ahora surge la pregunta:
¿esa estrella al hijo de la luna roja querrá tener?
25 ago 2010
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